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Cáncer Ginecológico

En cuanto al diagnóstico precoz de cáncer de vulva, cuello de útero, vagina, útero, trompas y ovarios, el consejo universal para toda mujer - a partir de los 18 años o desde edades más tempranas si tienen relaciones sexuales - es visitar periódica y regularmente a su ginecólogo/a para que le realice una exploración ginecológica.

 

El médico, si lo considera necesario, puede realizar también una citología y otras pruebas complementarias, como una colposcopia o una ecografía, por señalar dos de las más frecuentes.

 

Las formas más frecuentes de cáncer ginecológico son:

Cáncer de cuello de útero

Cáncer de útero

Cáncer de ovario

El cáncer de cuello de útero está íntimamente relacionado con una infección producida por un virus (HPV o virus del papiloma humano), que se transmite casi exclusivamente a través de las relaciones sexuales no protegidas por preservativo y que actualmente se halla en aumento.

 

Este virus se introduce en el interior de las células, modificando su conducta y multiplicación de manera irregular. Hay varios tipos de este virus, siendo los tipos 16, 18, 45 y 56 responsables de la mayoría de los cánceres de cuello de útero. Otros sólo producen verrugas genitales sin alta relación con el cáncer.

 

Muchas mujeres con un buen estado inmunitario vencen esta infección sin secuelas, aún sin recibir tratamiento.

 

 

El cáncer de cuello de útero está íntimamente relacionado con una infección producida por un virus (HPV o virus del papiloma humano), que se transmite casi exclusivamente a través de las relaciones sexuales no protegidas por preservativo y que actualmente se halla en aumento.

 

Este virus se introduce en el interior de las células, modificando su conducta y multiplicación de manera irregular. Hay varios tipos de este virus, siendo los tipos 16, 18, 45 y 56 responsables de la mayoría de los cánceres de cuello de útero. Otros sólo producen verrugas genitales sin alta relación con el cáncer.

 

Muchas mujeres con un buen estado inmunitario vencen esta infección sin secuelas, aún sin recibir tratamiento.

 

Todos pueden afectar también a los hombres, de ahí la importancia de hacerse ambos los estudios necesarios. Una citología y una colposcopia nos darán una aproximación al diagnóstico, que en los primeros estadios sólo es una alteración precancerosa. Estas lesiones preinvasivas se tratan en muchos casos de manera ambulatoria, sin necesidad de ingreso hospitalario, siendo los métodos más frecuentemente usados la crioterapia (con nitrógeno líquido), el láser de CO2 y el asa electrodiatérmica.

 

La evolución a un cáncer de cérvix no debería tener lugar nunca en los países desarrollados si se hacen las revisiones ginecológicas periódicamente para poder detectar a tiempo una lesión incipiente.

 

Actualmente existe una vacuna que cubre dos de los tipos de HPV causantes del cancer de cervix, pero deja sin cubrir otros, por lo que la vacuna no garantiza que no se vaya a contraer la infección.

 

La mejor prevención es el uso del preservativo.

 

 

El cáncer de útero se presenta más frecuentemente en edades medias, en mujeres postmenopáusicas. El síntoma más frecuente es volver a tener pérdidas o sangrados después de varios meses o años tras el cese de las menstruaciones. Ante este suceso hay que acudir inmediatamente a la consulta, sin esperar a ver "si remite solo".

 

Hay varios tipos de cáncer de útero, siendo el más común el de endometrio.

 

El cáncer de útero es, después del de mama, el más frecuente de los cánceres que afectan a la mujer. Diagnosticado en los primeros estadios tiene un elevado porcentaje de remisión total.

 

Factores de riesgo de cáncer de útero:

 

• Los estrógenos elevados sin el freno de la progesterona, sea de forma espontánea o secundaria a tratamientos hormonales

• Obesidad

• Las dietas ricas en grasa y carne lo favorecen

• Irradiaciones sobre la pelvis por tratamientos de otros tumores anteriores

 

Las ecografias anuales son un buen método para aproximarnos a un diagnóstico, porque la mayoría de las veces puede aparecer un endometrio más engrosado de lo que corresponde. El diagnóstico definitivo se realiza por biopsia endometrial, normalmente realizada mediante histeroscopia.

Cáncer silencioso y muy agresivo, que da síntomas sólo cuando está avanzado, en estadios que empeoran el pronóstico. Las ecografías vaginales son el primer paso para un diagnóstico lo más temprano posible.

 

Factores de riesgo de cáncer de ovario:

 

• Hay una predisposición familiar al cáncer de ovario, relacionado con mutaciones genéticas.

• Paridad: a más hijos menos riesgo.

• El efecto de algunos tratamientos hormonales como los empleados para inducir la ovulación cuando hay problemas de infertilidad.

• Factores dietéticos: parecen estar relacionados con una alta ingesta de grasas, lactosa y café.

• Radiaciones ionizantes: factores ambientales, radioterapia.

• Edad: en casi todos los tipos de cáncer de ovario, el riego de padecerlo está directamente relacionado con la edad, siendo más frecuente por encima de los 50 años.

 

También pueden presentarse cáncer de vulva, de vagina y de trompas aunque son menos frecuentes.